Hace algunos años evalué una herramienta que traducía automáticamente un website en más de 12 idiomas diferentes. El resultado era realmente catastrófico en el sentido que esas páginas no eran claras en su contexto…algo que normalmente ocurre con los traductores automáticos. El punto principal de la herramienta era el crecimiento en páginas de tu propio sitio web. Si traducías cada página de tu sitio en 12 idiomas diferentes ibas a tener un crecimiento de 12 veces su tamaño actual. Lo que no advertian era que la calidad de la información no iba a ser lo suficientemente buena como para retener un visitante. Al final, aunque había la posibilidad de obtener muchas visitas, se tenia un sitio web casi inservible como medio informativo y asi como la gente llegaba de esa misma manera la gente no volvía.
Hace unos meses, en un intercambio de mensajes en un foro, la directora de Virtual Assistant en Australia indicaba lo importante que era redactar comunicados enfocados en la cultura en donde vivía la persona que iba a recibir el documento. Por ejemplo, una persona viviendo en Estados Unidos, no era el indicado para escribir un documento que iba dirigido a una persona en Inglaterra, a pesar de que hablaban “el mismo idioma”. Las diferencias comenzan desde la manera en que se escriben algunas palabras.
Si estás pensando en la traducción de tu sitio web, lo mejor es utilizar una empresa profesional, no solamente por el hecho de traducirlo en un lenguage entendible, sino también orientado a la cultura a la que se dirige. A pesar de que dos países hablen el mismo idioma, sus palabras, sistemas de medida y jergas pueden ser completamente diferentes.












